La leyenda de los repicatruges de Argentona

La leyenda de los repicatruges de Argentona

Argentona

Esta es la leyenda que ha dejado el nombre de “Repicatruges” a los arentonins.

Una vez en un pueblo llamado Argentona vivía un chico a quien nunca le salía nada bien. Un día el cura le dijo que si quería un trabajo, él le daría uno: tocar las campanas, el no dudo y acepto el trabajo.

Cuando ya llevaba tiempo trabajando, el cura le explico que había que hacer un trabajo muy importante: el cura le dijo: Mira chico, mañana vendrá el obispo, y quiero que sea un día muy importante, o sea que cuando lo veas venir toca las campanas bien fuerte! El cura le explico que cuando viera niebla por el camino podía comenzar a tocar las campanas.

El chico estaba tan nervioso por si se equivocaba que se quedo a dormir allí. Entonces la mañana siguiente cuando estaba esperando a que viniera, vio por la riera mucha niebla, el se pensó que era la carroza del Obispo que ya venía y comenzó a tocar las campanas; pero cuando se fue acercando más la niebla todo el mundo vio que no era el obispo, era un rebaño de  cerdos!!
 

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